Lo hermoso y poderoso del Coaching
August 7th, 2010Desde mi primer contacto con el tema del coaching como metodología y herramienta de desarrollo personal, tuve la sensación plena que esta era la respuesta a un vacio que sentía desde el ejercicio de mi profesión como Psicóloga. Una vez fui leyendo, documentándome, investigando y, finalmente, cuando hice mi proceso de entrenamiento para certificarme, me di cuenta de todos los elementos poderosos que el coaching maneja.
En el coaching partimos del hecho de que mi cliente está sano (no hay enfermedad para el coaching como si la hay en la Psicología y/o en la Psiquiatría) y tiene dentro de sí mismo los elementos y la manera para hacerse cargo de CUALQUIER situación que no quiera presente en su vida. ¿No es esto hermoso y liberador? Saber que como seres humanos tenemos todo el poder para cambiar nuestras vidas y lograr de ellas lo que sea que deseemos.
Tenemos también como principio un profundo respeto por el ser humano y su diferencia individual. Con esto me refiero a que como Coach debes fortalecer aún más (o desarrollar si no las tienes) competencias relacionadas con la empatía, el relacionamiento, el respeto por las ideas y decisiones de otros, la capacidad de escuchar activamente y la humildad que te da el saber que tu solo eres una herramienta, un espejo, de tu cliente y es él quien tiene realmente el poder. Esto es maravilloso en la medida en que se convierte en exigencia para el coach ser “mejor ser humano” partiendo de sí mismo para poder acompañar mejor a otros.
Cuando menciono el hecho de ser espejo de mi cliente, me refiero al hecho de que en la práctica Coach, lo que como coach permites es que tu cliente refleje en ti sus actitudes, creencias, acciones, pensamientos y demás que lo están llevando a tener la situación actual, y a partir de verse en ese espejo se “dé cuenta” de cosas que antes no veía. Como supondrán, esto también conlleva la enorme responsabilidad de mantener ese espejo “limpio y libre de manchas” para que la imagen que el cliente ve sea la más real y nítida y pueda reflexionar objetivamente.
A diario en la práctica puedo evidenciar y puedo dar fe de lo poderoso de esta herramienta cuando personas con situaciones personales, laborales, familiares, de pareja e incluso médicas, con una o unas pocas sesiones, logran hacer de sus vidas lo que en el fondo de su corazón siempre habían deseado y no se creían capaces de lograrlo o no sabían como.
Lo hermoso que me brinda el Coaching es poder colocar un granito de arena cada día para que la calidad de vida de las personas mejore. “Tocar vidas” esa he decidido que sea mi misión de vida y esta página y los artículos que en ella escribo también es una forma de hacerlo.